¿Es una autovía por sí sola una solución a la despoblación? La A-601, 10 años después

¿Es una autovía por sí sola una solución a la despoblación? La A-601, 10 años después

A finales de 2008, el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, inauguraba el primer tramo de la autovía A-601, que unía Segovia y Valladolid después de dos años de trabajo.

Se ponía así en macha una nueva infraestructura de 113 kilómetros de recorrido, 26 enlaces, 74 pasos superiores e inferiores y más de 21,6 kilómetros de vías de servicio que no solo supondrían la mejora de las comunicaciones de la zona sino que conseguía abaratar el coste del trayecto Valladolid – Madrid entre 3 y 6 euros.

Su puesta en marcha suponía acortar el tiempo necesario para llegar de Valladolid a Segovia (o al revés) en casi media hora, un tercio del tiempo que hasta entonces era necesario para conectar ambas capitales.

«El tiempo empleado antes de iniciarse la obra de desdoblamiento, por una calzada convencional con varios tramos muy sinuosos que dificultaban los adelantamientos y con los conductores obligados a cruzar por el centro de Arrabal de Portillo, Pinarejos y Roda de Eresma, no bajaba de la hora y media. 90 minutos que quedan reducidos a 57 tras la apertura al trafico de la nueva infraestructura, en una conducción más descansada y menos peligrosa al no tener que estar pendientes de los vehículos que circulan en sentido contrario», contaba El Norte de Castilla en septiembre de 2008.

Cifras récord tras años de estancamientos

Los primeros años de funcionamiento de la autovía obtuvieron cifras relativamente discretas. «Entre 2009 y 2015, el volumen de tráfico se movió entre 13.000 y 15.000 vehículos cada día», contaba recientemente Diario de Valladolid.

Fue a partir de entonces, una vez quedaron atrás los años más duros de recesión económica, cuando la intensidad comenzó a repuntar hasta situarse en los niveles actuales, que fuentes de la Consejería de Fomento de la Junta de Castilla y León sitúan por encima de los 18.000 vehículos.

Según los datos publicados por este periódico, el tramo más cercano a Valladolid es el que registra «el mayor tránsito, que luego va reduciéndose progresivamente hasta el tramo de Aldeamayor a Portillo, el de Santiago del Arroyo al límite provincial con Segovia».

«En el tramo entre Valladolid y Cuéllar y Cuéllar-Navalmanzano vuelve a crecer, para descender en el recorrido a Tabanera la Luenga y subir con fuerza en la confluencia entre la SG-211 (Tabanera la Luenga) y Encinillas (CL-603) y sobre todo en las proximidades de la capital segoviana y su confluencia con la circunvalación», explicaba hace unas semanas la mencionada publicación.

¿Cómo han evolucionado las cifras de población desde entonces? 

Los datos ofrecidos por la Junta de Castilla y León sobre el uso de esta infraestructura coinciden con la evolución de la población durante la última década en las localidades que se encuentran situadas junto a la Autovía de Pinares.

Solo el entorno más próximo a Valladolid y Segovia -los principales núcleos de población de la autovía- ha aumentado su población desde 2008, tal y como ponen de manifiesto los datos del censo de localidades como Hontanares de Eresma (Segovia) o Aldeamayor (Valladolid).

Destaca asimismo el caso de Encinillas, situada en las proximidades de Segovia. Fernando Velasco, alcalde de la localidad, explicó a Rural Beta que la cercanía con la capital de la provincia ha hecho remontar a la localidad de forma paulatina.  “En 5 minutos en coche estás en Segovia”, cuenta.

Otro de los casos singulares del entorno es el de Pinarejos, localidad en la que la población ha crecido alrededor de un 25% en estos 10 años. Su alcalde, Heliodoro Ríos, descartó, no obstante, en conversación con Rural Beta, una vinculación directa con la construcción de la autovía, explicando que el aumento del censo obedece a otras cuestiones de índole administrativa.

Sin embargo, salvo las localidades que se encuentran ubicadas junto a Valladolid y Segovia, el resto de municipios han seguido perdiendo población durante este periodo. Es el caso, por ejemplo, de Cuéllar, Viloria, Navalmanzano o Portillo. A pesar de haber visto acortados sus trayectos considerablemente, no han visto nutrir sus censos por la sola construcción de la autovía a lo largo de este periodo.

Estos datos ponen de manifiesto, por tanto, que la puesta en marcha de nuevas infraestructuras de estas características no es por sí sola una solución a la despoblación sino que requiere otros factores que supongan un atractivo para las familias a la hora de fijar su población en los municipios. Como se ha explicado, la proximidad es, sin duda, uno de los aspectos que más pesa en la toma de esta decisión.

La nueva circunvalación de Segovia mejora las expectativas

Las perspectivas de esta infraestructura de cara a los próximos años son, sin embargo, aún mejores. Cuando terminen las obras de desdoblamiento de la circunvalación de Segovia, esta carretera será aún más atractiva para quienes se desplacen a Madrid desde el norte de España.

«Habrá una mayor captación de tráfico porque muchos de los que ahora viajan a Madrid o desde Madrid al norte por Adanero y/o Tordesillas, lo harán por Segovia. Hay que tener en cuenta que de esta forma, si se mantienen los precios del peaje el ahorro es importante. De pagar 12,50 euros por Adanero, se paga entre 6,50 y 8,40 por Segovia», explicaba recientemente el mencionado artículo de Diario de Valladolid.

La autovía está gestionada por dos concesionarias: Aupisa y Eresma en el régimen conocido como peaje en la sombra. La concesión expira en 2041.

Desde el año 2009, el Gobierno regional les ha pagado 63 millones de euros por el tramo norte y 71 millones por el sur, a razón de 0,0433 euros por vehículo y kilómetro en el caso de la primera empresa y de 0,0526 euros por vehículo y kilómetro en la segunda.

 

Pablo Maderuelo

Periodista y consultor

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