Cómo Encinillas (Segovia) multiplicó por 20 los niños que viven en el pueblo

Cómo Encinillas (Segovia) multiplicó por 20 los niños que viven en el pueblo

Cómo Encinillas (Segovia) multiplicó por 20 los niños que viven en el pueblo

En 1998, el municipio de Encinillas, a 10 kilómetros de Segovia, apenas tenía 76 habitantes y solo 3 de ellos eran menores de 16 años. Cumplía todos los requisitos que lo abocaban a la despoblación y la desaparición. Hoy, sin embargo, el Instituto Nacional de Estadística (INE) asegura que la población ha aumentado hasta 284 residentes. Casi 4 veces más. De ellos, 58 son niños; es decir, casi 20 veces más que dos décadas atrás.

Fernando Velasco es uno de tantos españoles que, por unas causas u otras, dejó Madrid para fijar su residencia en un entorno rural. Fue hace  12 años y hoy, desde hace 7, es el alcalde. Su llegada coincidió, por casualidad, con el inicio del crecimiento de Encinillas. «Desde los años 60, el pueblo iba a menos porque muchos vecinos comenzaron a marcharse a las ciudades. Sin embargo, comenzaron a construir urbanizaciones, empezaron a venir nuevos vecinos y el pueblo creció de nuevo», explica a RuralBeta. De hecho, asegura que la población actual supera las 300 personas y que 90 de ellas son niños.

Este crecimiento coincidió con los años más fuertes de la economía y la mejora de las comunicaciones en el entorno de la capital de la provincia. La circunvalación comenzó a funcionar en 2001. La estación de AVE, en 2007. Y la autovía de Pinares, que une Segovia y Valladolid, en 2008.

La cercanía con la capital hizo que poco a poco empezaran a llegar familias y, con ellas, los niños. «Aquí no solo vive gente que trabaja en Segovia sino personas de todo tipo que incluso tienen su empleo en Madrid. En poco más de media hora estás allí gracias al AVE», cuenta el regidor». «Además, en 5 minutos en coche estás en Segovia», añade.

Esa situación privilegiada y los altos precios de la vivienda en Segovia capital resultaron esenciales cuando, en 2008, llegó la crisis. Los datos del INE demuestran que fue entonces cuando se produjo el mayor repunte de población. Y es que las familias tenían la posibilidad de acceder a viviendas más grandes que en la ciudad y a precios algo más bajos sin renunciar a su vida en la capital.

Los desafíos de este crecimiento 

Sin embargo, la pérdida de población que Encinillas venía sufriendo hasta entonces había dejado ya al pueblo sin colegio. Asimismo, como publicó El Adelantado en 2011, los tres pozos que suministraban agua al pueblo superaban los límites de arsénico.

Solucionar este problema requería inversiones de 200.000 euros en un municipio con un presupuesto de 70.000. En un primer momento, la falta de agua se solucionó con bidones. En la actualidad, en cambio, la construcción de una nueva depuradora, supone un cambio de calado para sus habitantes.

Encinillas sigue, no obstante, sin tener colegio. El alcalde explica que, antes, los niños tenían que ir a una localidad cercana, pero ahora ya pueden ir a Segovia. Esta es una buena solución para las familias, según el regidor. Por ese motivo, de momento no se ha planteado en el municipio la necesidad de reabrir las aulas. «Lo que sí hacemos es promover muchas actividades para ellos. Desde clases de inglés, a las que hay apuntados 20 niños, hasta campamentos urbanos», indica.

Tampoco hay centro de Atención Primaria, pero el servicio queda cubierto con la visita del médico dos días a la semana. Además, la cercanía de la capital facilita la posibilidad de acceder a la asistencia sanitaria ante una posible urgencia médica.

«Hay posibilidades de seguir creciendo»

Fernando explica que cuesta encontrar una casa para marcharse a vivir a Encinillas. «El 95% están ocupadas» y, aunque hay casas de fin de semana, la mayor parte de la gente vive todo el año en la localidad. No cree que el pueblo vaya a crecer mucho en el corto plazo, pero sí ve que puede hacerlo más adelante. «A medio plazo se acabará construyendo«, augura, pues todavía hay suelo para poder seguir creando nuevas viviendas en la zona.

Mientras tanto, la labor del Ayuntamiento se centra en resolver los asuntos y situaciones del día a día. Y la nueva depuradora, la organización de actividades de ocio  y todas aquellas cuestiones que supongan una mejora de la calidad de vida centran parte del trabajo que se realiza en la localidad.

Si siguen llegando familias y los que hoy son niños crean mañana otras nuevas, su futuro es prometedor. Su ubicación, su juventud y su gente son la combinación perfecta para que Encinillas continúe su progreso. Además, las comunicaciones siguen mejorando y la circunvalación de Segovia se convertirá pronto en autovía. Su desdoblamiento, mejorará aún más la conexión con la zona.

El tiempo dirá cuál puede ser el futuro de Encinillas. Sin embargo, si ha conseguido remontar la despoblación en tiempos de crisis, sus perspectivas son realmente favorable.

*Imagen: Javier Casado Tirado (Creative Commons)

 

Pablo Maderuelo

Periodista y consultor

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