La Olmeda de Jadraque (Guadalajara): «Me marché porque me quedé sola»

La Olmeda de Jadraque (Guadalajara): «Me marché porque me quedé sola»

La Olmeda de Jadraque (Guadalajara): «Me marché porque me quedé sola»

A solo 15 kilómetros de Sigüenza, la localidad de La Olmeda de Jadraque ve, desde hace años, cómo su población va menguando. Los sucesivos padrones del Instituto Nacional de Estadística (INE) han ido reflejando su lenta agonía demográfica. Hoy, ya solo cuenta con 7 habitantes censados: 4 mujeres y 3 hombres y las perspectivas no son alentadoras.

Una de las razones del declive de La Olmeda hay que buscarla en el éxodo de los años 70, común con otros muchos municipios. Llegó la industrialización y se llevó por delante a muchos ciudadanos, que pusieron rumbo a la ciudad.

Pero, al mismo tiempo, la mejora de la red de comunicaciones en el resto de España hizo que La Olmeda de Jadraque asistiera al ocaso de las salinas ubicadas en su término municipal. La sal del interior perdió competitividad frente a la que procedía de la costa, que producía mayores cantidades y podía bajar los precios. Las salidas acabaron por ser abandonadas, lo que supuso la pérdida de los empleos de quienes trabajaban en ellas. Hoy son un reclamo turístico de la zona.

Los propios vecinos trataron hace unos años de dar un nuevo impulso al pueblo y revitalizarlo. De hecho, muy recientemente, los datos del INE reflejaron una muy leve recuperación en el número de habitantes. Pero en 2015, la población empadronada volvió a caer en picado. Una ex vecina de la localidad que se marchó del pueblo en aquel momento cuenta a RuralBeta que hoy apenas quedan 5 personas viviendo allí durante todo el año. «Solo hay un par de casas abiertas», dice con tristeza, aunque añade que en verano vuelven algunas personas y aumenta la actividad en el pueblo.

«Hubo un momento en el que me quedé sola y decidí marcharme», afirma, pese a que unos años antes había tomado la decisión de comprar una casa en el pueblo. Sin embargo, la falta de servicios hacía insostenible vivir en la zona. No hay colegio, ni tiendas y el médico, a diferencia de lo que ocurre en otras localidades, ni siquiera va un día a la semana para pasar consulta. Es necesario trasladarse a Sigüenza o a otra localidad para todo.

Ayuntamiento ¿abierto?

Pese a sus 7 habitantes, en las últimas elecciones municipales (2015), su Ayuntamiento seguía abierto. Hubo 13 votos en total: 8 para el PSOE y 4 para el PP, además de una abstención. El escrutinio dio la mayoría absoluta, por tanto, a los socialistas, a quienes fueron a parar 2 de los 3 concejales de la Corporación local. Para el propósito de este artículo, Rural Beta ha intentado contactar con el Ayuntamiento. Al marcar el número, la compañía telefónica indica que ya no pertenece a ningún usuario.

Sin embargo, mientras el pueblo siga con vida, el futuro no está escrito. Su proximidad a Madrid (1h 48 min en coche), sus propias salinas abandonadas y su cercanía a los denominados pueblos negros pueden suponer una oportunidad.

El tiempo tendrá la respuesta.

Imagen: Reinhardhauke (Creative Commons)

Pablo Maderuelo

Periodista y consultor

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